Servicios.

Asesoras y asesores fiscales son sus expertos en asuntos tributarios. Apoyan a sus clientes en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, en el ejercicio de derechos frente a las oficinas tributarias y los tribunales de hacienda, en decisiones personales y empresariales y en relación con auditorías legales o voluntarias.

Sus servicios son intersectoriales y se dirigen a todos los grupos profesionales. Entre sus clientes cuentan autónomos y empresas de la industria, del comercio, del artesanado, del ámbito de las profesiones liberales y de otros servicios, así como alquiladores, arrendadores, inversores de capital, empleados y pensionistas.

Las asesoras y los asesores fiscales defienden los intereses de sus clientes frente a la administración tributaria, la jurisdicción de hacienda, los titulares de la seguridad social, otras autoridades y los bancos.

Al cumplir sus obligaciones tributarias, las asesoras y los asesores fiscales les ofrecen a Vds. asistencia e información en todas las cuestiones fiscales, emiten dictámenes acerca de problemas jurídico-tributarios, elaboran declaraciones fiscales, se encargan de la contabilidad de sueldos y salarios y de la contabilidad financiera, hacen la liquidación salarial y realizan el registro de ingresos y gastos así como las cuentas anuales.

Con el fin de hacer valer sus derechos, las asesoras y los asesores fiscales presentan solicitudes ante las oficinas tributarias, revisan las liquidaciones tributarias giradas, les brindan apoyo en revisiones de empresa, realizan gestiones con las oficinas tributarias y autoridades, les representan ante los tribunales de hacienda y la Corte Federal de Hacienda así como ante los tribunales contencioso-administrativos en asuntos tributarios y, además, en asuntos penales fiscales y en procedimientos sancionadores.

A la hora de preparar decisiones importantes tanto privadas como empresariales, las asesoras y los asesores fiscales les orientan, por ejemplo, en cuestiones de inversiones privadas y empresariales, alquiler y arrendamiento, previsión para la vejez así como donaciones y herencias. Además, apoyan a sus clientes en la fundación de empresas, en decisiones sobre la elección o el cambio de la forma jurídica de sociedades, la organización y la gestión de la contabilidad, la detección temprana y la prevención de crisis empresariales, el saneamiento empresarial y la sucesión de empresas. Asimismo llevan a cabo evaluaciones empresariales y elaboran análisis de la gestión empresarial, cálculos de costes, de inversiones y de la rentabilidad y preparan las empresas para presentar la documentación requerida en el art. 18 de la Ley bancaria y para el rating (Basilea II).

Las asesoras y los asesores fiscales se encargan también de auditorías legales y voluntarias, tales como informes de verificación, auditorías voluntarias de cuentas anuales, auditorías especiales de acuerdo con los arts. 142 ss. de la Ley de las sociedades anónimas, verificaciones de plausibilidad con vistas al art. 18 de la Ley bancaria y revisiones según el art. 16 del Reglamento de corredores y promotores.

También pueden actuar en calidad de fiduciario, administrador inmobiliario, de bienes o de fincas, como vocal o consejero, tutor, curador, administrador concursal, árbitro, mediador, perito, experto o albacea testamentario.